Red eléctrica: el techo de la refinación y los campos venezolanos
Fallas mayores, refinerías sin reinicio y operadores que generan su propia energía: por qué el megavatio fija el ritmo de la recuperación petrolera.
En el Centro de Refinación Paraguaná, el obstáculo de 2026 no ha sido el crudo ni las torres de destilación, sino volver a arrancar. En febrero, el complejo había llevado su procesamiento a 287.000 barriles diarios después de recuperarse de un corte eléctrico, y la refinería Cardón trabajaba para reiniciar una unidad clave de gasolina (Reuters vía Inspectioneering, 2026). Para mayo, varios apagones acumulados en el año ya habían impedido a PDVSA reiniciar unidades productoras de gasolina en ese centro de 955.000 barriles diarios de capacidad instalada (Reuters vía Brazil Energy Insight, 2026).
Producir, caer, rearrancar y volver a caer: esa es la secuencia que organiza esta pieza. En la refinación y en los campos venezolanos, el techo de la recuperación no lo marcan el tamaño del yacimiento ni la capacidad nominal de la planta, sino las veces que la red obliga a empezar de nuevo.
Cada rearranque es producción que no vuelve
Una unidad de proceso no se enciende como un interruptor. Al perderse el suministro, las protecciones sacan de servicio los equipos críticos, y el regreso exige inspecciones de seguridad y una secuencia escalonada que puede tomar días. El costo de un apagón, por tanto, no se mide en horas sin electricidad, sino en todo el rearranque que viene detrás.
Paraguaná no es la excepción. A comienzos de año, según trabajadores de las instalaciones citados por Reuters, el conjunto de refinerías del país operaba en torno a 35% de una capacidad de 1,29 millones de barriles diarios (Reuters vía Inspectioneering, 2026). La misma nota describía a PDVSA tratando de sostener la producción de combustibles pese a cortes eléctricos frecuentes y fallas de equipos que llevan años limitando el rendimiento (Reuters vía Inspectioneering, 2026).
El dato que mejor explica el techo: cuántas veces cae la red
El especialista Miguel Lara contabilizó 35 grandes fallas del sistema eléctrico en el primer trimestre de 2026, cuando el promedio histórico era de tres a cinco por año (Reuters vía Brazil Energy Insight, 2026). Un solo trimestre concentró varias veces la cuota de un año normal.
Para una planta cuyo negocio es la continuidad, esa frecuencia de colapso dice más que cualquier promedio de disponibilidad. Vista desde la refinería, cada caída de la red puede convertirse en un ciclo completo de parada y rearranque. Por eso el conteo de interrupciones es el indicador que conviene seguir antes que los megavatios agregados del sistema.
En los campos: la decisión de generar en sitio
Mientras la refinería cuenta rearranques, los productores en campo han optado por no esperar a la red. Algunos, entre ellos Repsol, lanzaron solicitudes abiertas para adquirir sus propias plantas de generación y suministros asociados (Reuters vía Brazil Energy Insight, 2026). Generar en sitio protege la continuidad del activo, pero le traslada al operador un costo de capital, combustible y mantenimiento que, con un sistema funcional, absorbería la red. Cómo dimensionar y medir esa planta propia lo desarrollamos en Campo petrolero en Venezuela: la electricidad la pones tú.
La presión se concentra en el occidente. La auditoría técnica previa al memorando con GE Vernova confirmó el deterioro de las instalaciones de la eléctrica estatal, que ha contribuido a racionamientos y apagones extendidos, en particular en estados como Zulia, centro de la industria petrolera venezolana (UPI, 2026).
Un problema de reparación más que de capacidad
La referencia pública más reciente, difundida en mayo, hablaba de 36.000 MW instalados y menos de 13.000 MW disponibles, con el parque térmico rindiendo una fracción mínima de su potencial por el mal estado de sus plantas (Reuters vía Brazil Energy Insight, 2026). La tomamos con cautela: proviene de datos independientes, tiene ya cinco meses y no encontramos una actualización oficial que la confirme o la corrija. Vale como orden de magnitud, no como dato vigente.
Para una refinería, lo relevante es lo que esa distancia revela: no faltan máquinas instaladas, faltan máquinas que funcionen. El trabajo pendiente es reparar, mantener y reponer repuestos antes que construir. Por qué el acceso a repuestos no se traduce de inmediato en megavatios disponibles lo explicamos en Sistema eléctrico: acceso a repuestos no es megavatio en red.
Cuándo llega el alivio: el calendario de la reparación
El calendario parte de una necesidad estimada en mayo: Miguel Lara calculó un déficit de al menos 1.500 MW frente a la demanda del año anterior y un plan de estabilización a tres años de al menos US$15.000 millones (Reuters vía Brazil Energy Insight, 2026). Desde entonces, la demanda declarada alcanzó en septiembre su nivel más alto desde 2017 (MPPEE, 2026), así que esa brecha es hoy un piso; la cuenta actualizada está en Racionamiento eléctrico: 5, 3 o 2 años dependen de datos sin publicar.
Frente a esa necesidad corren dos compromisos con GE Vernova. El memorando de junio con la eléctrica estatal, para reparar, modernizar y estabilizar la red nacional, fija 1.000 MW en 24 meses, hacia mediados de 2028 y todavía por debajo de ese déficit, y más de 5.000 MW en cuatro a cinco años, hacia 2030-2031, sobre infraestructura hidroeléctrica y termoeléctrica (UPI, 2026). El 2 de septiembre, un acuerdo ejecutado en presencia del secretario de Energía de EE.UU. amplió ese marco. Contempla 1 gigavatio de nueva potencia en los primeros 24 meses y 5 gigavatios adicionales en los cuatro años siguientes, con alcance en generación térmica e hidroeléctrica, transmisión, distribución y subestaciones clave (Departamento de Energía de EE.UU., 2026). Qué grado de compromiso prueba cada documento lo analizamos en Acuerdos energéticos en Venezuela: ¿contrato firmado o anuncio?.
Firmar no es lo mismo que financiar, y el anuncio oficial de septiembre no detalla términos financieros (Departamento de Energía de EE.UU., 2026). Tras las reuniones de abril en Caracas, los proveedores salieron con dudas sobre cómo cobrarían, y a mayo el país no había logrado garantizar pagos oportunos que ayudaran a recuperar industrias clave como la petrolera (Reuters vía Brazil Energy Insight, 2026). El marco legal tampoco está cerrado: la reforma de la ley eléctrica que abriría el sector a concesiones se aprobó en primera discusión el 2 de junio (Asamblea Nacional, 2026) y, a la fecha de esta nota, no ha sido sancionada.
Para quien planifica refinerías y campos, la consecuencia es concreta: los primeros megavatios del memorando llegan después de casi cualquier horizonte de producción de corto plazo. Entre octubre de 2026 y abril de 2027, la variable relevante seguirá siendo la confiabilidad de la red existente y la capacidad de autogeneración de cada operador. El plazo declarado para reparar los activos ya instalados, y cómo llevarlo al presupuesto de respaldo, lo tratamos en Red eléctrica a seis meses: se prevé reparación, no megavatios nuevos.
Nuestra lectura: el megavatio anunciado no entra al plan de producción
En AGT sostenemos una regla simple para refinerías y campos: un megavatio entra al plan de producción cuando se mide en la frontera propia, no cuando se anuncia. Los compromisos de junio y septiembre son reales y fechados, pero hoy describen intención y alcance, no horas de servicio en una acometida concreta. Tratarlos como capacidad disponible es planificar sobre un supuesto que nadie ha medido todavía.
De ahí sale nuestra recomendación para la ventana de octubre de 2026 a abril de 2027, en tres planos:
- Lo que se decide ahora. El plan de producción y el presupuesto de autogeneración se arman sobre la red que existe, con el número de interrupciones y el tiempo de rearranque de cada unidad como supuestos de base.
- Lo que se vigila. Las señales que cambiarían ese supuesto son documentales: la sanción de la reforma eléctrica, un contrato con monto, pagador y cronograma por activo, y partes de disponibilidad por central. Mientras ninguna aparezca, el plan no se mueve.
- Lo que justifica ajustar. Reducir respaldo, reprogramar paradas o subir metas de procesamiento solo se justifica cuando la mejora se ve en los registros propios: menos caídas y rearranques más cortos, sostenidos durante varias semanas.
No es una postura pesimista. Si la reparación avanza, la planta que mide sus rearranques lo sabrá antes que nadie y podrá capturar la mejora con datos. La que espera el próximo comunicado solo sabrá que alguien la prometió.
Qué registrar en la planta mientras la red se repara
Si el techo lo fijan los rearranques, gestionarlo empieza por contarlos bien. Para el área de energía de una refinería o de un operador de campo, y para la utility que los abastece, tres hábitos marcan la diferencia. El primero es anotar cada pérdida de suministro con una marca de tiempo normalizada y el tiempo de rearranque de cada unidad. Ese registro permite distinguir las fallas de la red de los cortes internos y ponerle cifra a la producción diferida. El segundo, cuando la red opera bajo estrés, es dar prioridad a los eventos de medición, corte y reconexión sobre la lectura rutinaria, para que los procesos comerciales y de facturación no se saturen. El tercero es desacoplar los datos de campo del sistema central mediante una capa de integración orientada a eventos, de modo que la inestabilidad de las comunicaciones no rompa la secuencia de los procesos posteriores.
Para llevar la otra mitad de la cuenta, cuánta energía consume cada barril producido, proponemos un tablero mensual en Más barriles, ¿más servicio? El tablero que falta en la red.
En AGT acompañamos a utilities y operadores de la región a construir esa trazabilidad, para que la conversación sobre megavatios se apoye en eventos medidos en la propia planta y no en estimaciones de terceros.
Esta es la segunda pieza de nuestra serie sobre Venezuela entre octubre de 2026 y abril de 2027. La anterior mostró cómo el flete recorta el valor del barril antes de que salga del puerto. La próxima aborda qué cambia el 5 de noviembre para CITGO si la OFAC no vuelve a prorrogar la Licencia General 5Z (OFAC, 2026).
Fuentes
- MPPEE (2026). Gobierno nacional fortalece acciones para garantizar estabilidad del SEN ante altas temperaturas. https://mppee.gob.ve/?p=109426
- Asamblea Nacional (2026). AN aprueba en primera discusión Reforma Parcial de Ley Orgánica del Sistema y Servicio Eléctrico. https://www.asambleanacional.gob.ve/noticias/an-aprueba-en-primera-discusion-reforma-parcial-de-ley-organica-del-sistema-y-servicio-electrico
- Departamento de Energía de EE.UU. (2026). FACT SHEET: Delivering on President Trump’s Promise to Unleash Prosperity and Security for the United States and Venezuela. https://www.energy.gov/articles/fact-sheet-delivering-president-trumps-promise-unleash-prosperity-and-security-united
- OFAC, Departamento del Tesoro de EE.UU. (2026). Venezuela-Related Sanctions: Venezuela General License 5Z. https://ofac.treasury.gov/sanctions-programs-and-country-information/venezuela-related-sanctions
- Reuters vía Brazil Energy Insight (2026). Exclusive: Power suppliers hesitate as Venezuela seeks grid repairs without payment guarantees. https://brazilenergyinsight.com/2026/05/04/exclusive-power-suppliers-hesitate-as-venezuela-seeks-grid-repairs-without-payment-guarantees/
- Reuters vía Inspectioneering (2026). Venezuela’s Refineries Boost Processing to 35% of Capacity. https://inspectioneering.com/news/2026-02-23/11952/venezuelas-refineries-boost-processing-to-35-of-capacity
- UPI (2026). Venezuela signs GE deal to rebuild national power grid. https://www.upi.com/Top_News/World-News/2026/06/16/latam-Venezeula-GE-deal-national-power-grid/8111781629691/
Artículo de Edward Camacho Guerra, elaborado con apoyo de herramientas de inteligencia artificial y revisado y aprobado por el autor.
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